miércoles, 12 de agosto de 2015

La tareaaaaa!!

Como les conté estoy haciendo un curso y me toca hacer la tarea!
Tengo que hablar sobre un caso que aborde la cuestión de los debates sobre la libertad de expresión e internet. Eh......
El caso que elegí es el de Taringa!
En super breves, a Taringa! le hacen un juicio por ser intermediario y supuesto cómplice necesario de violar los derechos de autor (ver acá con un poquito más de detalles)
Entonces unxs dicen este sitio intermedia y por lo tanto es responsable si se violan los derechos de autor, más allá que es el usuario quien lo postea o linkea.
Y otrxs dicen que no se puede acusar al intermediario.
Esto sin entrar en el debate de los derechos de autor.
Lxs invito a escuchar sobre esto el primer capítulo del podcast Control de Cambios que se llama Interviniendo al intermediario.
Listo? Tarea cumplida?

miércoles, 22 de julio de 2015

Los derechos humanos e internet


Como hace ya cuatro años cuando comencé con este blog ¡otra vez estoy haciendo un curso virtual! En esta ocasión es sobre derechos humanos e internet, no podía ser de otra manera.
Un hito del vínculo entre los derechos humanos e internet fue cuando, en junio de 2012, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dio cuenta sobre el derecho de las personas a acceder a internet y cómo internet puede colaborar en la garantía de muchos derechos humanos (derecho a la libre expresión, información, cultura, etc)
Pero también esta resolución, sin nombrarlo, nos recuerda que hay una nueva forma con internet de violar los derechos humanos por parte de los Estados.
Anoche vi Citizenfour, muy buen documental, recomendable y un puntapié para seguir pensando este tema.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Mi viaje en el 45

Pudo haber sido el 33, pero ayer fue el 45.
El 45 es un colectivo que une lugares que recorren momentos de mi vida y aún hoy me sigue llevando a casa.
Te lleva desde Ciudad Universitaria, donde una vez hice el CBC, pasando por la costanera, Retiro donde tantos trenes importantes he tomado, el centro de la ciudad donde cada día trabajo, Constitución donde solía vivir hasta llegar a Lanús, donde está la universidad tan querida.
Pero ayer fue un día largo, largo de esos que te cansan. Que salís tempranísimo a cursar -con el 45 también a la nueva sede de sociales- y de ahí a trabajar, aprovechar los viajes para leer textos pendientes de la facu, y otra vez trabajar a otro lugar, seguir leyendo textos pendientes, y el 45 a casa.
Un día de 14 horas.
Estaba enojada conmigo, por mis días sin descanso, por mi poco tiempo feliz de hoy. Me prometí que esto así no podía seguir. 
Iba en el 45 cuando el colectivo frenó en la esquina de siempre, en la entrada de la villa 31, el "Barrio Mugica" como dice en el paredón. Bajan del 45 muchas personas, el colectivo casi se vacía allí: mujeres, hombres, niños, niñas, bebés. Lxs sigo mirando flexionar sus rodillas al bajar, los papás estirando los brazos para agarrar a lxs más chiquitxs, las mamás con bolsas, algunxs jugando y otrxs notablemente cansadxs. Y lxs miro pero no los veo.
En un instante me doy cuenta que lxs miro todos los días en el 45 pero no lxs veo.
Me doy vergüenza, de mi cansancio, de mi malhumor. Me da bronca e impotencia. Me avergüenzo de mis preocupaciones pelotudas y tengo ganas de llorar. Estoy cansada. Nada que conceptualizar, nada que profundizar. No está bien que alguien viva en esas condiciones.
El 45 cierra la puerta y arranca.

jueves, 5 de febrero de 2015

Essen, las essen y eso de destapar la olla

Essen es una ciudad alemana. También es una marca de ollas que quienes cocinan bien, mal y más o menos y tienen un ingreso medio alto conocen y, en general, veneran.
Luego de la vuelta de este último viaje, cada vez que cuento que estuve en Essen me refieren las ollas. No. Essen quiere decir "comer" en alemán.
Al fin que fuimos a Essen, dos noches a ver unos amigos que tampoco viven allí pero celebraban su aniversario de casamiento.
Conversábamos con una pareja de habla hispana en la mesa que preguntaba sobre la inseguridad en Argentina y las malas referencias que le habían hecho llegar al respecto.
En enero es invierno en Alemania y hace frío, algo así como menos dos grados esa noche.
La reunión terminó temprano y decidimos ir a conocer un recomendado bar de la ciudad. Unos tragos de medio litro al menos y una decoración a lo safari en Sudáfrica -aunque nunca estuve en uno-.
Cuando hablás de Alemania la típica es que allá todo está más organizado, limpio... "No es como acá" diría Luis Solari. Pero es como acá a su modo, o fue como acá ese día.
La estación de tren con gente (mucha) durmiendo en la calle, la ambulancia y sus médicos despertando a los homeless para asegurarse que seguían vivos con esas temperaturas en la intemperie, un apuñalado sangrando en la vereda frente a la entrada del hotel que quedaba en la plaza principal, la policía pidiendo compresas en el hall.
Lástima que eso no lo había visto antes de la reunión cuando me preguntaron por la inseguridad en Argentina. ¡¿Qué hubiera dicho?! ¡Se destapó la olla!

sábado, 29 de noviembre de 2014

Esperando la lluvia

Miro por la escotilla hacia el río. Hace calor. Se huele la lluvia.
Miro las nubes. Altocúmulos grises parecen. Traen el agua.
Una brisa suave recorre la superficie del río que baja.
Baja el agua, el barco en el barro.

Se escucha un tango. Verdemar.
Pero este mar no es mar ni verde.

Quiero agua transparente y fresca.
Pero este mar no es mar ni verde.
Es solo y más que nada dulce.

Suerte las nubes tan frescas.
Suerte el agua que es dulce.
Suerte la lluvia transparente.



lunes, 10 de noviembre de 2014

25 años del muro y los otros muros...

Ayer 9 de noviembre festejaron en los periódicos, en la tele, en las radios los 25 años de la caída del muro. Hasta google hizo un doodle conmemorando el episodio.
Todo muy lindo congratularnos de qué bueno cuando se derrumba un muro, "de la ignominia" leí por ahí.

2014 es el Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino y quizás esa podría ser una buena razón para hablar del muro que construye Israel en Cisjordania, o quizás prefiero hablar de ese porque es el que conozco, el que me frenó muchas veces, el que aún no puedo creer que siga ahí y creciendo.

Hay un video con un texto de Eduardo Galeano que habla de los muros que recomiendo.

Los muros no se han derrumbado, siguen ahí, los que vemos: de concreto o alambre y los que no vemos: se refuerzan con militares, policías y otras fuerzas.

Hay otros muros que tampoco se ven: el silencio cómplice, la necedad, la deshumanización, el desprecio y el odio. 

Hay muchos muros sin derrumbar y aparentemente poco que festejar.

jueves, 21 de agosto de 2014