Descubro hoy que había un protocolo, uno que el soldado debió seguir y que no siguió.Dice el soldado de Breaking the Silence que el protocolo indica que el soldado debería gritar a los civiles en primer momento "stop" y luego "stop and identify yourself" (pare e identifíquese) y finalmente "stop or I'll shoot" (pare o tiro). Entonces el soldado -si la persona no se ha detenido e identificado- debe tirar en el aire y sólo en caso que la situación empeore, a lo pies, finalmente y sólo si esta persona presenta un riesgo a la vida del soldado éste tiene permitido disparar.
La semana pasada, en Palestina fueron asesinadas por las fuerzas israelíes 4 palestinos no armados y uno resultó gravemente herido.
Un día a la semana cerca del checkpoint en Belén un grupo de religiosxs (sacerdotes, monjas y activistas) caminan a lo largo del muro de concreto rezando padrenuestros y ave marías. Como acompañantes ecuménicos acompañábamos esa acción no violenta donde cada semana se rezaba un rosario.
Oscurecía ya casi al final del rosario y en la caminata nos acercamos aparentemente demasiado al checkpoint de autos. El soldado nos empezó a gritar. No dijo "stop" como dice el protocolo. Sólo se notaba su desesperación y miedo ante un grupo de religiosxs. Ridículo. ¿Se sentía realmente amenazado por las monjas de más de 60 que rezaban?
Empezó a gritar en hebreo y a apuntarnos. Cuando intenté sacar una foto fue aún peor. Más desesperación.
Nos miramos entre nosotrxs, dimos la vuelta y seguimos rezando.
A veces rezar puede ser mucho más peligroso de lo que unx se imagina.
jueves, 24 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
¿Cómo no iba a ser un cagón?
Nos juntamos a tomar un café en Corrientes y Callao.
Hace una década o más lo vi en una esquina de Plaza Italia y sin saber muy bien por qué, o por saberlo exactamente, le regalé una galletita de limón de esas que son como alfajorcitos.
Después siempre nos vimos, intermitentes.
Nos sentamos a la mesa y hablamos de la vida y de la muerte.
Hace poco tiempo su vieja decidió denunciar ante la CONADEP (hoy secretaría de derechos humanos) que la habían secuestrado junto con su marido y su hijo, él cuando tenía uno o dos meses. Ella antes no hablaba de lo que había pasado pero desde que pudo decir no deja de llorar. Él la acompañó y me cuenta los detalles: le dijeron a él también que llene el formulario para "las víctimas" y ahí se dio cuenta que era una víctima.
Sus viejxs estuvieron algunos días desaparecidos: torturas y simulacros de fusilamiento para que hablaran de cosas que no sabían.
Él, bebé, estuvo unas horas con los secuestradores que más tarde lo entregaron a los abuelos maternos.
A sus viejos los soltaron, hicieron la denuncia que 30 años más tarde su familia no recordaba y que la burocracia guardó para que él hoy pudiera tener el expediente y reconstruir lo dicho.
Después de lo ocurrido la mamá le contó que vivieron meses aterrados y encerrados en el departamento. Sin animarse a salir, con miedo.
Esos fueron para él los primero meses de vida. Me mira y se sincera: "¿Cómo no iba a ser un cagón?"
Hace una década o más lo vi en una esquina de Plaza Italia y sin saber muy bien por qué, o por saberlo exactamente, le regalé una galletita de limón de esas que son como alfajorcitos.
Después siempre nos vimos, intermitentes.
Nos sentamos a la mesa y hablamos de la vida y de la muerte.
Hace poco tiempo su vieja decidió denunciar ante la CONADEP (hoy secretaría de derechos humanos) que la habían secuestrado junto con su marido y su hijo, él cuando tenía uno o dos meses. Ella antes no hablaba de lo que había pasado pero desde que pudo decir no deja de llorar. Él la acompañó y me cuenta los detalles: le dijeron a él también que llene el formulario para "las víctimas" y ahí se dio cuenta que era una víctima.
Sus viejxs estuvieron algunos días desaparecidos: torturas y simulacros de fusilamiento para que hablaran de cosas que no sabían.
Él, bebé, estuvo unas horas con los secuestradores que más tarde lo entregaron a los abuelos maternos.
A sus viejos los soltaron, hicieron la denuncia que 30 años más tarde su familia no recordaba y que la burocracia guardó para que él hoy pudiera tener el expediente y reconstruir lo dicho.
Después de lo ocurrido la mamá le contó que vivieron meses aterrados y encerrados en el departamento. Sin animarse a salir, con miedo.
Esos fueron para él los primero meses de vida. Me mira y se sincera: "¿Cómo no iba a ser un cagón?"
miércoles, 28 de noviembre de 2012
El buen diplomático
Hay dos clases de diplomáticxs quienes lo son por carrera y aquellxs que lo son por comportamiento. A veces estxs y aquellxs se superponen, otras no.
Luego de una esmerada observación de ambos especímenes comparto con uds algunos tips para ser un/a buen/a diplomáticx:
Luego de una esmerada observación de ambos especímenes comparto con uds algunos tips para ser un/a buen/a diplomáticx:
- Sonría, lo están filmando o al menos evaluando.
- Vista elegante. Ni muy muy ni tan tan. Sobriamente.
- Tenga en su memoria 5 anécdotas factibles de ser compartidas con público diverso. Entre ellas busque las siguientes características:
- no deben dar cuenta de una ideología que pueda generar controversia con su público.
- deben guardar relación con algo tradicional o característico de su país o lugar de origen, para realzar el toque exótico en particular en ámbitos internacionales.
- deben tener algún episodio que genere gracia y/o ternura en su público, incluso a costa de reírse de un/a mismx.
- moralejas son bienvenidas y necesarias.
- puede apelarse al golpe bajo siempre y cuando se termine con una expresión de esperanza.
- Nunca vaya directo al punto con sus interlocutorxs. Primero es recomendable preguntar por el viaje, la comida, etc.
- Aunque le disguste lo que escucha y le parezca repulsivo e incoherente, no muestre desacuerdo a menos que se lo pregunten, y sólo si es necesario y pertinente.
- Recuerde los nombres de pila. La memoria es una gran puerta de entrada.
- Los problemas son desafíos.
- Los disgustos son sorpresas.
- El modo en que habla es fundamental. Aunque diga frases sin sentido lo importante es que suenen como grandes verdades.
- Y cada vez que decida hablar siempre siempre retome a alguien que haya hablado antes -cuanto mayor le cargo y respeto por la persona citada mejor-.
- No olvide sus tarjetas personales!
Etiquetas:
conferencias internacionales,
diplomacia,
tips
viernes, 23 de noviembre de 2012
Israel, Palestina y Sudáfrica
23 de noviembre, aeropuerto de
Johannesburgo
Hace un año estaba en un aeropuerto,
igual que hoy. Llegaba a Ben Gurion a empezar los tres meses de
voluntariado como acompañante ecuménica en Belén, Palestina.
Hace un año empezaba a descubrir lo
que es el conflicto palestino israelí, lo que significa para la
gente que allí vive. Cómo se vive en conflicto.
Anteayer se declaró el cese del fuego de
la operación “Pilar defensivo”, una nueva operación en la que
Israel volvió a practicar el terrorismo de Estado contra la
población que -quiera o no reconocer- controla y de la cual es
responsable según leyes internacionales.
Y hay que hablar de los misiles que
parten desde Gaza, pero no se puede hacerlo del mismo modo que de las
acciones del Estado de Israel simplemente porque uno es un Estado y
lo otro un grupo armado. Comparar sin mencionar esto se llama teoría
de los dos demonios.
¿Es verdad que se preocupan por la
población en Gaza? Porque las personas, antes, durante y después de
los bombardeos israelíes siguen sitiadas.
¿Alguien cree seriamente que con el
cese del fuego se logra algo más? No digo que no salva vidas, que es
obviamente mejor no ser bombardeadx. Sin embargo ¿para qué? ¿Para
seguir así como están?
***
Me preguntó si era optimista o
pesimista con lo que estaba pasando en Gaza, como había estado en
Palestina y podía tener una mirada más cercana... Le dije que eso
no importa. Igual no cambia lo que pasa, le dije. No suma. Hay que
trabajar para que la vida de esa gente cambie para mejor.
La evaluación de cómo fue, que la
haga la historia.
Me miró y se quedó callado. Creo que
entendió que en esto de creer de que toda persona vale por el hecho
de ser humana, no hay optimistas y pesimistas. En esto de no querer
la injusticia y el sufrimiento de nadie, las metas pueden ser a
eterno plazo.
***
Hoy estoy en Sudáfrica. Hace unos días
vi un documental llamado “Road to Apartheid” que es básicamente
una búsqueda de similitudes y argumentaciones en relación a por qué
Israel sigue el modelo sudafricano.
Es raro estar en Sudáfrica escribiendo
esto. En el mismo día que hace un año atrás llegaba a Israel.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Gaza otra escalada de violencia
Y otra vez escuchamos y leemos de la nueva escalada de violencia.
Otra vez tanto muertos de acá y tantos de allá.
Y tantos heridos de acá y de allá.
Los reservistas para disparar y las reservas para guardar.
Me cansé de escuchar la teoría de los dos demonios.
No hay dos Estados, no se engañen.
No puede ser normal atacar a la población civil.
La ley del talión nunca le funcionó a las víctimas.
Otra vez tanto muertos de acá y tantos de allá.
Y tantos heridos de acá y de allá.
Los reservistas para disparar y las reservas para guardar.
Me cansé de escuchar la teoría de los dos demonios.
No hay dos Estados, no se engañen.
No puede ser normal atacar a la población civil.
La ley del talión nunca le funcionó a las víctimas.
Etiquetas:
dos demonios,
Franja de Gaza,
Gaza,
Palestina
domingo, 16 de septiembre de 2012
Violenta Buenos Aires
Fue el jueves pasado cuando volví de verdad.
A veces te vas de viaje y tardás en volver, porque estás de vuelta físicamente pero no lo otro (si es que el cuerpo y el alma realmente son separables).
Volver fue como un golpe. Violento.
1. Vuelvo en el tren con la bicicleta. Se demora, espero. Decido pedalear un poco y pasar la estación del accidente. Servicio interrumpido. Pasa más de una hora y llega el primer tren a Plaza. Subo, somos pocxs. El problema va a ser bajar, ahí es cuando todxs se agolpan a las puertas para subir en el primer tren que llega en hora pico para salir nuevamente. Por un momento me sentí en el medio de un checkpoint otra vez. "Al menos no hay soldados con M16", pensé.
2. Llego y dejo la bici en el estacionamiento. Empiezo a caminar por Congreso para llegar a destino. Una chica me mira desde un gran tacho de basura. Es una imagen incontestable. Sostiene la tapa del tacho verde con su cabeza y me mira. En ese momento los primeros sonidos de las cacerolas en la calle empiezan a sonar. No se quejan de que haya chicxs revolviendo la basura. Eso pasa desde siempre. No sé qué hacer. Me da bronca y lo único que hago es seguir caminando a destino con el ruido de las cacerolas in crescendo.
3. Voy a abrir con la llave cuando desde el otro lado de la puerta empiezan a gritarme, que no se puede abrir, que alguien usó la llave equivocada, que es la culpa de la institución a la que voy, que ella no se hace cargo... Abro entro, le digo buenas tarde sin tomar en cuenta ninguno de sus gritos.
No está buena Buenos Aires. Es violenta.
A veces te vas de viaje y tardás en volver, porque estás de vuelta físicamente pero no lo otro (si es que el cuerpo y el alma realmente son separables).
Volver fue como un golpe. Violento.
1. Vuelvo en el tren con la bicicleta. Se demora, espero. Decido pedalear un poco y pasar la estación del accidente. Servicio interrumpido. Pasa más de una hora y llega el primer tren a Plaza. Subo, somos pocxs. El problema va a ser bajar, ahí es cuando todxs se agolpan a las puertas para subir en el primer tren que llega en hora pico para salir nuevamente. Por un momento me sentí en el medio de un checkpoint otra vez. "Al menos no hay soldados con M16", pensé.
2. Llego y dejo la bici en el estacionamiento. Empiezo a caminar por Congreso para llegar a destino. Una chica me mira desde un gran tacho de basura. Es una imagen incontestable. Sostiene la tapa del tacho verde con su cabeza y me mira. En ese momento los primeros sonidos de las cacerolas en la calle empiezan a sonar. No se quejan de que haya chicxs revolviendo la basura. Eso pasa desde siempre. No sé qué hacer. Me da bronca y lo único que hago es seguir caminando a destino con el ruido de las cacerolas in crescendo.
3. Voy a abrir con la llave cuando desde el otro lado de la puerta empiezan a gritarme, que no se puede abrir, que alguien usó la llave equivocada, que es la culpa de la institución a la que voy, que ella no se hace cargo... Abro entro, le digo buenas tarde sin tomar en cuenta ninguno de sus gritos.
No está buena Buenos Aires. Es violenta.
Etiquetas:
Buenos Aires,
cacerolas,
en bici,
trenes desastre,
viajes,
violencia
jueves, 13 de septiembre de 2012
Quinto acto: el Salvador
Las protagonistas con actores y actrices de reparto se encuentran en Los Héroes. De allí partirá la marcha para recordar el golpe de Estado de 1973. El vallado de todo el recorrido es difícil de comprender, hay mucha gente de distintas edades.
1. Los pacos (carabineros) están por todos lados, sus camiones hidrantes son parte del paisaje habitual.
2. Si algo faltaba en esta obra, era decir que ahora las protagonistas han tomado dimensión de lo que significan los juicios contra los represores en Argentina. Será que unx no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde.
3. ¿Cómo se lucha contra la impunidad? ¿Cómo se mantienen las luchas sin naturalizarlas cuando las cosas van mejor? ¿Cómo seguir buscando la verdad y mantener viva la memoria hoy?
4. El recorrido es hasta el cementerio.
5. ¡Ayyy Salvador! ¡Por eso era así tu nombre! ¡De tanta cosa hay que salvarnos!
Las protagonistas escapan de los camiones hidrantes y los pacos hacia una estación de metro.
***
Si bien la marcha se realizó el día domingo hubo otras marchas en Santiago y en Chile para recordar el golpe de Estado el mismo 11 de septiembre.No deja de sorprenderme lo que pasó en el parlamento chileno, lo comparto:
***
Las protagonistas se separan. Algunas vuelan y otras simplemente se van.Baja el telón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)