miércoles, 28 de noviembre de 2012

El buen diplomático

Hay dos clases de diplomáticxs quienes lo son por carrera y aquellxs que lo son por comportamiento. A veces estxs y aquellxs se superponen, otras no.

Luego de una esmerada observación de ambos especímenes comparto con uds algunos tips para ser un/a buen/a diplomáticx:
  1. Sonría, lo están filmando o al menos evaluando.
  2. Vista elegante. Ni muy muy ni tan tan. Sobriamente.
  3. Tenga en su memoria 5 anécdotas factibles de ser compartidas con público diverso. Entre ellas busque las siguientes características: 
    1.  no deben dar cuenta de una ideología que pueda generar controversia con su público.
    2.  deben guardar relación con algo tradicional o característico de su país o lugar de origen, para realzar el toque exótico en particular en ámbitos internacionales. 
    3.  deben tener algún episodio que genere gracia y/o ternura en su público, incluso a costa de reírse de un/a mismx.
    4.  moralejas son bienvenidas y necesarias.
    5.  puede apelarse al golpe bajo siempre y cuando se termine con una expresión de esperanza.
  4. Nunca vaya directo al punto con sus interlocutorxs. Primero es recomendable preguntar por el viaje, la comida, etc. 
  5. Aunque le disguste lo que escucha y le parezca repulsivo e incoherente, no muestre desacuerdo a menos que se lo pregunten, y sólo si es necesario y pertinente.
  6. Recuerde los nombres de pila. La memoria es una gran puerta de entrada.
  7. Los problemas son desafíos. 
  8. Los disgustos son sorpresas. 
  9. El modo en que habla es fundamental. Aunque diga frases sin sentido lo importante es que suenen como grandes verdades.  
  10. Y cada vez que decida hablar siempre siempre retome a alguien que haya hablado antes -cuanto mayor le cargo y respeto por la persona citada mejor-.
  11. No olvide sus tarjetas personales! 
Si puede Ud. poner en práctica estos tips seguro que saldrá holgadamente de situaciones varias. Sin pena ni gloria, como un buen/a diplomáticx.

 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Israel, Palestina y Sudáfrica


23 de noviembre, aeropuerto de Johannesburgo

Hace un año estaba en un aeropuerto, igual que hoy. Llegaba a Ben Gurion a empezar los tres meses de voluntariado como acompañante ecuménica en Belén, Palestina.
Hace un año empezaba a descubrir lo que es el conflicto palestino israelí, lo que significa para la gente que allí vive. Cómo se vive en conflicto.
Anteayer se declaró el cese del fuego de la operación “Pilar defensivo”, una nueva operación en la que Israel volvió a practicar el terrorismo de Estado contra la población que -quiera o no reconocer- controla y de la cual es responsable según leyes internacionales.
Y hay que hablar de los misiles que parten desde Gaza, pero no se puede hacerlo del mismo modo que de las acciones del Estado de Israel simplemente porque uno es un Estado y lo otro un grupo armado. Comparar sin mencionar esto se llama teoría de los dos demonios.
¿Es verdad que se preocupan por la población en Gaza? Porque las personas, antes, durante y después de los bombardeos israelíes siguen sitiadas.
¿Alguien cree seriamente que con el cese del fuego se logra algo más? No digo que no salva vidas, que es obviamente mejor no ser bombardeadx. Sin embargo ¿para qué? ¿Para seguir así como están?
***
Me preguntó si era optimista o pesimista con lo que estaba pasando en Gaza, como había estado en Palestina y podía tener una mirada más cercana... Le dije que eso no importa. Igual no cambia lo que pasa, le dije. No suma. Hay que trabajar para que la vida de esa gente cambie para mejor.
La evaluación de cómo fue, que la haga la historia.
Me miró y se quedó callado. Creo que entendió que en esto de creer de que toda persona vale por el hecho de ser humana, no hay optimistas y pesimistas. En esto de no querer la injusticia y el sufrimiento de nadie, las metas pueden ser a eterno plazo.
***
Hoy estoy en Sudáfrica. Hace unos días vi un documental llamado “Road to Apartheid” que es básicamente una búsqueda de similitudes y argumentaciones en relación a por qué Israel sigue el modelo sudafricano.
Es raro estar en Sudáfrica escribiendo esto. En el mismo día que hace un año atrás llegaba a Israel.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Gaza otra escalada de violencia

Y otra vez escuchamos y leemos de la nueva escalada de violencia.
Otra vez tanto muertos de acá y tantos de allá.
Y tantos heridos de acá y de allá.
Los reservistas para disparar y las reservas para guardar.

Me cansé de escuchar la teoría de los dos demonios.
No hay dos Estados, no se engañen.

No puede ser normal atacar a la población civil.
La ley del talión nunca le funcionó a las víctimas.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Violenta Buenos Aires

Fue el jueves pasado cuando volví de verdad.
A veces te vas de viaje y tardás en volver, porque estás de vuelta físicamente pero no lo otro (si es que el cuerpo y el alma realmente son separables).
Volver fue como un golpe. Violento.
1. Vuelvo en el tren con la bicicleta. Se demora, espero. Decido pedalear un poco y pasar la estación del accidente. Servicio interrumpido. Pasa más de una hora y llega el primer tren a Plaza. Subo, somos pocxs. El problema va a ser bajar, ahí es cuando todxs se agolpan a las puertas para subir en el primer tren que llega en hora pico para salir nuevamente. Por un momento me sentí en el medio de un checkpoint otra vez. "Al menos no hay soldados con M16", pensé. 
2. Llego y dejo la bici en el estacionamiento. Empiezo a caminar por Congreso para llegar a destino. Una chica me mira desde un gran tacho de basura. Es una imagen incontestable. Sostiene la tapa del tacho verde con su cabeza y me mira. En ese momento los primeros sonidos de las cacerolas en la calle empiezan a sonar. No se quejan de que haya chicxs revolviendo la basura. Eso pasa desde siempre. No sé qué hacer. Me da bronca y lo único que hago es seguir caminando a destino con el ruido de las cacerolas in crescendo.
3. Voy a abrir con la llave cuando desde el otro lado de la puerta empiezan a gritarme, que no se puede abrir, que alguien usó la llave equivocada, que es la culpa de la institución a la que voy, que ella no se hace cargo... Abro entro, le digo buenas tarde sin tomar en cuenta ninguno de sus gritos.
No está buena Buenos Aires. Es violenta.  

jueves, 13 de septiembre de 2012

Quinto acto: el Salvador

Las protagonistas con actores y actrices de reparto se encuentran en Los Héroes. De allí partirá la marcha para recordar el golpe de Estado de 1973. El vallado de todo el recorrido es difícil de comprender, hay mucha gente de distintas edades.
1. Los pacos (carabineros) están por todos lados, sus camiones hidrantes son parte del paisaje habitual.
2. Si algo faltaba en esta obra, era decir que ahora las protagonistas han tomado dimensión de lo que significan los juicios contra los represores en Argentina. Será que unx no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde.
3. ¿Cómo se lucha contra la impunidad? ¿Cómo se mantienen las luchas sin naturalizarlas cuando las cosas van mejor? ¿Cómo seguir buscando la verdad y mantener viva la memoria hoy?
4. El recorrido es hasta el cementerio.




5. ¡Ayyy Salvador! ¡Por eso era así tu nombre! ¡De tanta cosa hay que salvarnos!
Las protagonistas escapan de los camiones hidrantes y los pacos hacia una estación de metro.

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Si bien la marcha se realizó el día domingo hubo otras marchas en Santiago y en Chile para recordar el golpe de Estado el mismo 11 de septiembre.
No deja de sorprenderme lo que pasó en el parlamento chileno, lo comparto: 


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Las protagonistas se separan. Algunas vuelan y otras simplemente se van.
Baja el telón.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Cuarto acto: despejame el área

La escena se desarrolla en un restaurant de estilo revista Barcelona. Las protagonistas con algunos actores de reparto cantan el feliz cumpleaños cuando se abre el telón.

1. ¡Qué milhojas te comiste!
2. Una de las protagonistas intenta conseguir gratuitamente el arreglo de su celular con uno de los actores de reparto que, por la obvia situación de compromiso, dice que lo solucionará, mientras otro de los actores de reparto intenta seducir a otra de las protagonistas.
3. Protagonistas y reparto se retiran a sus aposentos.

Al retirarse lxs actores y actrices se llevan la mesa y las sillas. El escenario queda vacío. Vuelven a entrar en pijamas, con velas y ositos de peluche (rosa o celeste según dicta la sociedad patriarcal).

4. La presencia de extrañxs es alertada por una de las protagonistas al grito de: ¡despejame el área!
5. La batalla de almohadas se desarrolla violenta.

Las velas que iluminaban el escenario se apagan con los almohadazos.
Baja el telón.

Tercer acto: el lugar de la memoria

Las ocho protagonistas se encuentran en la calle a la mañana temprano. Beben mucha agua.

1. Londres 38 es un centro de represión y exterminio de la dictadura pinochetista. Las baldosas negras y blancas que para muchxs serán inolvidables. La actualidad chilena que no deja espacio para dudar. Las baldosas de la entrada para no olvidar. La disputa es qué se recuerda.


2. Ex Clínica Santa Lucía, hoy funciona la Comisión Chilena de Derechos Humanos. Lugar donde se "curaba" a lxs torturadxs de la dictadura pinochetista, centro de detención y tortura. El piso está rojo, es por trapear la sangre.

3. Casa Memoria José Domingo Cañas. Lo perverso de haber tomado un lugar que sirvió a los asilados políticos y convertirlo en un centro de detención clandestino de tortura y desaparición forzada. Los puertos como lugares de encuentro y desencuentro.


4. Escotilla 8. Museo Estadio Nacional Memoria Nacional. Si Chile fuera el estadio, la escotilla 8 parece representar el lugar que tiene la memoria en la sociedad. Esa fue mi impresión: pequeña, terrible, encapsulada, negada. Con las fechas y nombres escritos de miles que ya no están. Conteniendo historias imposibles de soportar.  
Lo perverso de tener ahí, en la puerta, un parque de diversiones que dice: "Felicilandia. Adrenalina y vértigo". La adrenalina de vivir luchando para no olvidar.


5. Villa Grimaldi. Corporación Parque de Paz. El camino de la desaparición vs el camino de resignificación y de la vida. Los caminos que se encuentran. Los fragmentos de la memoria. 


Las lágrimas se agolpan en los ojos de las protagonistas. A veces nos hace falta llorar.
Baja el telón.