Me siento en el 65 en los asientos del fondo. Uno de esos días en que todo te parece injusto pero mejorable.
Para el colectivo en una esquina y sube una señora, anciana, apenas puede moverse, se agarra con dificultad de la baranda y da pequeños pasos.
Se yergue frente a la máquina y apoya la SUBE con un suspiro breve.
Está sola, pienso que debe tener mucho años, es delgadísima. Temo que cuando el colectivo arranque otra vez se caiga porque se la ve tan frágil.
El colectivo arranca despacio, y ella se acomoda en el primer asiento.
Me indigna que esa mujer esté sola, que nadie la acompañe. Se la ve tan débil.
El 65 sigue su habitual recorrido hasta llegar a Parque Centenario, veo a la señora que pide la parada al chofer.
Cuando el colectivo para frente al hospital, ella baja lentamente, veo su perfil, la reconozco: es mi propia abuela.
lunes, 12 de octubre de 2015
sábado, 12 de septiembre de 2015
Y yo qué?
Me habla desde el cockpit de su barco, yo en el mío lijando.
Me dice:
- No se puede confiarle nada a una mujer!- mientras me muestra que el tamaño del adaptador para la canilla es más grande que la boca de la canilla. -Lo midió mi hija la semana pasada- me aclara.
No contesto, porque no puedo creer que me lo diga a mí. Porque habla así de su hija. O porque no deja de sorprenderme la naturalidad del machismo.
- No se puede confiarle nada a una mujer!- mientras me muestra que el tamaño del adaptador para la canilla es más grande que la boca de la canilla. -Lo midió mi hija la semana pasada- me aclara.
No contesto, porque no puedo creer que me lo diga a mí. Porque habla así de su hija. O porque no deja de sorprenderme la naturalidad del machismo.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Una recomendación: RiP!: A remix manifesto
Sigo en el curso de internet y derechos humanos y ahora es la clase (bueno ya fue... me atrasé) sobre un caso de internet y acceso a la cultura... y me acordé de una película que vi hace unos años ya que tiene mucho que ver con esto: RiP!: A remix manifesto ¿por qué?
(La recomiendo sólo si les gusta la música electrónica!)
Porque nos hace reflexionar sobre cómo construimos la cultura, por ejemplo la música, con el ejemplo del Girl talk!
Está buena para pensar críticamente el copyright, la cuestión del uso justo, la criminalización, el pasado, el presente y el futuro, entre otras cuestiones.
La película en sí misma retoma los problemas y amenazas al derecho acceder y disfrutar de la cultura y seguro que infringe copyright :P
En la conferencia de Lea Shaver plantea con claridad, ¿qué podemos hacer? cambiar las leyes así de simple... así de difícil.
(La recomiendo sólo si les gusta la música electrónica!)
Porque nos hace reflexionar sobre cómo construimos la cultura, por ejemplo la música, con el ejemplo del Girl talk!
Está buena para pensar críticamente el copyright, la cuestión del uso justo, la criminalización, el pasado, el presente y el futuro, entre otras cuestiones.
La película en sí misma retoma los problemas y amenazas al derecho acceder y disfrutar de la cultura y seguro que infringe copyright :P
En la conferencia de Lea Shaver plantea con claridad, ¿qué podemos hacer? cambiar las leyes así de simple... así de difícil.
miércoles, 12 de agosto de 2015
La tareaaaaa!!
Como les conté estoy haciendo un curso y me toca hacer la tarea!
Tengo que hablar sobre un caso que aborde la cuestión de los debates sobre la libertad de expresión e internet. Eh......
El caso que elegí es el de Taringa!
En super breves, a Taringa! le hacen un juicio por ser intermediario y supuesto cómplice necesario de violar los derechos de autor (ver acá con un poquito más de detalles)
Entonces unxs dicen este sitio intermedia y por lo tanto es responsable si se violan los derechos de autor, más allá que es el usuario quien lo postea o linkea.
Y otrxs dicen que no se puede acusar al intermediario.
Esto sin entrar en el debate de los derechos de autor.
Lxs invito a escuchar sobre esto el primer capítulo del podcast Control de Cambios que se llama Interviniendo al intermediario.
Listo? Tarea cumplida?
Tengo que hablar sobre un caso que aborde la cuestión de los debates sobre la libertad de expresión e internet. Eh......
El caso que elegí es el de Taringa!
En super breves, a Taringa! le hacen un juicio por ser intermediario y supuesto cómplice necesario de violar los derechos de autor (ver acá con un poquito más de detalles)
Entonces unxs dicen este sitio intermedia y por lo tanto es responsable si se violan los derechos de autor, más allá que es el usuario quien lo postea o linkea.
Y otrxs dicen que no se puede acusar al intermediario.
Esto sin entrar en el debate de los derechos de autor.
Lxs invito a escuchar sobre esto el primer capítulo del podcast Control de Cambios que se llama Interviniendo al intermediario.
Listo? Tarea cumplida?
miércoles, 22 de julio de 2015
Los derechos humanos e internet
Como hace ya cuatro años cuando comencé con este blog ¡otra vez estoy haciendo un curso virtual! En esta ocasión es sobre derechos humanos e internet, no podía ser de otra manera.
Un hito del vínculo entre los derechos humanos e internet fue cuando, en junio de 2012, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dio cuenta sobre el derecho de las personas a acceder a internet y cómo internet puede colaborar en la garantía de muchos derechos humanos (derecho a la libre expresión, información, cultura, etc)
Pero también esta resolución, sin nombrarlo, nos recuerda que hay una nueva forma con internet de violar los derechos humanos por parte de los Estados.
Anoche vi Citizenfour, muy buen documental, recomendable y un puntapié para seguir pensando este tema.
Etiquetas:
citizen four,
curso virtual,
derechos humanos,
internet
miércoles, 6 de mayo de 2015
Mi viaje en el 45
Pudo haber sido el 33, pero ayer fue el 45.
El 45 es un colectivo que une lugares que recorren momentos de mi vida y aún hoy me sigue llevando a casa.
Te lleva desde Ciudad Universitaria, donde una vez hice el CBC, pasando por la costanera, Retiro donde tantos trenes importantes he tomado, el centro de la ciudad donde cada día trabajo, Constitución donde solía vivir hasta llegar a Lanús, donde está la universidad tan querida.
Pero ayer fue un día largo, largo de esos que te cansan. Que salís tempranísimo a cursar -con el 45 también a la nueva sede de sociales- y de ahí a trabajar, aprovechar los viajes para leer textos pendientes de la facu, y otra vez trabajar a otro lugar, seguir leyendo textos pendientes, y el 45 a casa.
Un día de 14 horas.
Estaba enojada conmigo, por mis días sin descanso, por mi poco tiempo feliz de hoy. Me prometí que esto así no podía seguir.
Iba en el 45 cuando el colectivo frenó en la esquina de siempre, en la entrada de la villa 31, el "Barrio Mugica" como dice en el paredón. Bajan del 45 muchas personas, el colectivo casi se vacía allí: mujeres, hombres, niños, niñas, bebés. Lxs sigo mirando flexionar sus rodillas al bajar, los papás estirando los brazos para agarrar a lxs más chiquitxs, las mamás con bolsas, algunxs jugando y otrxs notablemente cansadxs. Y lxs miro pero no los veo.
En un instante me doy cuenta que lxs miro todos los días en el 45 pero no lxs veo.
Me doy vergüenza, de mi cansancio, de mi malhumor. Me da bronca e impotencia. Me avergüenzo de mis preocupaciones pelotudas y tengo ganas de llorar. Estoy cansada. Nada que conceptualizar, nada que profundizar. No está bien que alguien viva en esas condiciones.
El 45 cierra la puerta y arranca.
El 45 es un colectivo que une lugares que recorren momentos de mi vida y aún hoy me sigue llevando a casa.
Te lleva desde Ciudad Universitaria, donde una vez hice el CBC, pasando por la costanera, Retiro donde tantos trenes importantes he tomado, el centro de la ciudad donde cada día trabajo, Constitución donde solía vivir hasta llegar a Lanús, donde está la universidad tan querida.
Pero ayer fue un día largo, largo de esos que te cansan. Que salís tempranísimo a cursar -con el 45 también a la nueva sede de sociales- y de ahí a trabajar, aprovechar los viajes para leer textos pendientes de la facu, y otra vez trabajar a otro lugar, seguir leyendo textos pendientes, y el 45 a casa.
Un día de 14 horas.
Estaba enojada conmigo, por mis días sin descanso, por mi poco tiempo feliz de hoy. Me prometí que esto así no podía seguir.
Iba en el 45 cuando el colectivo frenó en la esquina de siempre, en la entrada de la villa 31, el "Barrio Mugica" como dice en el paredón. Bajan del 45 muchas personas, el colectivo casi se vacía allí: mujeres, hombres, niños, niñas, bebés. Lxs sigo mirando flexionar sus rodillas al bajar, los papás estirando los brazos para agarrar a lxs más chiquitxs, las mamás con bolsas, algunxs jugando y otrxs notablemente cansadxs. Y lxs miro pero no los veo.
En un instante me doy cuenta que lxs miro todos los días en el 45 pero no lxs veo.
Me doy vergüenza, de mi cansancio, de mi malhumor. Me da bronca e impotencia. Me avergüenzo de mis preocupaciones pelotudas y tengo ganas de llorar. Estoy cansada. Nada que conceptualizar, nada que profundizar. No está bien que alguien viva en esas condiciones.
El 45 cierra la puerta y arranca.
jueves, 5 de febrero de 2015
Essen, las essen y eso de destapar la olla
Essen es una ciudad alemana. También es una marca de ollas que quienes cocinan bien, mal y más o menos y tienen un ingreso medio alto conocen y, en general, veneran.
Luego de la vuelta de este último viaje, cada vez que cuento que estuve en Essen me refieren las ollas. No. Essen quiere decir "comer" en alemán.
Al fin que fuimos a Essen, dos noches a ver unos amigos que tampoco viven allí pero celebraban su aniversario de casamiento.
Conversábamos con una pareja de habla hispana en la mesa que preguntaba sobre la inseguridad en Argentina y las malas referencias que le habían hecho llegar al respecto.
En enero es invierno en Alemania y hace frío, algo así como menos dos grados esa noche.
La reunión terminó temprano y decidimos ir a conocer un recomendado bar de la ciudad. Unos tragos de medio litro al menos y una decoración a lo safari en Sudáfrica -aunque nunca estuve en uno-.
Cuando hablás de Alemania la típica es que allá todo está más organizado, limpio... "No es como acá" diría Luis Solari. Pero es como acá a su modo, o fue como acá ese día.
La estación de tren con gente (mucha) durmiendo en la calle, la ambulancia y sus médicos despertando a los homeless para asegurarse que seguían vivos con esas temperaturas en la intemperie, un apuñalado sangrando en la vereda frente a la entrada del hotel que quedaba en la plaza principal, la policía pidiendo compresas en el hall.
Lástima que eso no lo había visto antes de la reunión cuando me preguntaron por la inseguridad en Argentina. ¡¿Qué hubiera dicho?! ¡Se destapó la olla!
Luego de la vuelta de este último viaje, cada vez que cuento que estuve en Essen me refieren las ollas. No. Essen quiere decir "comer" en alemán.
Al fin que fuimos a Essen, dos noches a ver unos amigos que tampoco viven allí pero celebraban su aniversario de casamiento.
Conversábamos con una pareja de habla hispana en la mesa que preguntaba sobre la inseguridad en Argentina y las malas referencias que le habían hecho llegar al respecto.
En enero es invierno en Alemania y hace frío, algo así como menos dos grados esa noche.
La reunión terminó temprano y decidimos ir a conocer un recomendado bar de la ciudad. Unos tragos de medio litro al menos y una decoración a lo safari en Sudáfrica -aunque nunca estuve en uno-.
Cuando hablás de Alemania la típica es que allá todo está más organizado, limpio... "No es como acá" diría Luis Solari. Pero es como acá a su modo, o fue como acá ese día.
La estación de tren con gente (mucha) durmiendo en la calle, la ambulancia y sus médicos despertando a los homeless para asegurarse que seguían vivos con esas temperaturas en la intemperie, un apuñalado sangrando en la vereda frente a la entrada del hotel que quedaba en la plaza principal, la policía pidiendo compresas en el hall.
Lástima que eso no lo había visto antes de la reunión cuando me preguntaron por la inseguridad en Argentina. ¡¿Qué hubiera dicho?! ¡Se destapó la olla!
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